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María José Calvimontes

Socia y Directora de Comunicación de Needo

Mamá emprendedora

 

Cuando hablamos de que un producto, un servicio o un proceso es “sustentable” la mayoría de las personas piensa que se trata de algo amigable con la naturaleza. Y sí, en parte es así, pero sólo en parte. Porque la sustentabilidad implica el equilibrio en tres dimensiones: económica, social y ambiental. Es decir que puede haber un producto que sea ecológico porque no hace daño al medio ambiente, pero no es sustentable si no es al mismo tiempo justo y accesible en lo social o si no hace un uso eficiente de los recursos económicos.

 

Para hacerlo más fácil y aplicable a nuestra vida cotidiana, en Needo decimos que podemos tener un estilo de vida sustentable si buscamos vivir en armonía con nosotros mismos, con los demás y con el planeta. Es decir que la sustentabilidad es un camino que tiene que ver, en primer lugar, con nuestra paz interior y nuestra relación con los demás, con tomar conciencia de que todo lo que hacemos genera un impacto, positivo o negativo. Y eso podemos trabajarlo hoy, con desafíos sencillos que podemos realizar incluso estando en cuarentena:

 

  1. En armonía contigo mismo: Ya sea que tengas el privilegio de poder quedarte en tu casa o bien que por tu trabajo u otros motivos debas salir, es más necesario que nunca darte un respiro diario. No dejes que pase el día sin haberte regalado al menos 15 minutos sólo para ti. 15 minutos (o si puedes, por supuesto, más) para pensar, para leer algo que te motive, para escribir, para ver una charla inspiradora (como las TED), para moverte, para respirar (abriendo tu ventana, saliendo a tu balcón o a tu jardín), para tocar un instrumento (si lo sabes hacer y te relaja) o incluso para poner en forma tu cerebro (puedes hacerlo con aplicaciones como Lumosity), que también lo necesita y agradece. Busca cultivarte y llenarte de paz y energía para así tener más que entregar.

 

  1. En armonía con los demás: Seguro que en estas semanas has notado que podemos ser felices con mucho menos de lo que pensábamos, que necesitamos muy pocas cosas para sentirnos bien. Aprovecha la cuarentena para dar una nueva vida útil a ropa, juguetes, artículos de cocina o de escritorio, a todo lo que ya no uses, que esté en buen estado y pueda servirle a alguien más. También en estos días se han difundido múltiples iniciativas solidarias online que nos permiten ayudar desde donde estemos. Es el caso de la app española TeAyudo, que conecta a vecinos de un mismo barrio, o BeMyEyes, disponible para todo el mundo, que nos da la posibilidad, a través de breves videollamadas, de “ser los ojos” de personas con problemas de visión.

 

  1. En armonía con el planeta: Hemos visto cómo la Tierra (el aire, el agua, los animales…) se ha tomado un descanso estos días. De nosotros depende que cuando volvamos a nuestra rutina, ésta sea mucho más respetuosa de nuestro entorno, y podemos comenzar hoy. Consumiendo sólo lo necesario, comprando a pequeños productores y emprendedores, y a empresas ejemplares en sus prácticas sociales y ambientales. Reutilizando todo lo que podamos y no desperdiciando nada. Separando nuestros residuos para reciclarlos. Incluso podemos plantar árboles mientras navegamos por Internet (te sugiero descargar el buscador Ecosia, que por cada 45 búsquedas siembra un á ¡Entre todos sus usuarios ya llevamos más de 92 millones!).

 

Sí, es posible tener un estilo de vida sustentable en medio de lo que estamos viviendo hoy. Y más aún, es el mejor momento para tomárnoslo en serio y saber que está a nuestro alcance cuidar y cuidarnos más, por nosotros y por las generaciones futuras.